La generación e inadecuado manejo de los residuos resultantes del mantenimiento de las zonas verdes de espacio público o privado –como la Retirada de Poda-, siempre ha sido un problema por su alto volumen generado, ya que estos serán considerados como residuos sin ningún valor agregado. Por esto, su disposición final casi siempre se ha llevado a cabo, en lugar de contenedores de poda o contenedores de obra utilizados para restos de poda, en terrenos baldíos, rellenos sanitarios o cualquier otro tipo de zonas. Esta práctica es actualmente inaceptable y violatoria de la legislación ambiental vigente del plan de gestión de residuos de Madrid.

GESTIÓN DE RESIDUOS Y RETIRADA DE PODA

En la actualidad, la generación de residuos sólidos en los centros urbanos es un proceso con tendencia creciente. Unida a esta problemática y debido a otros múltiples factores socioeconómicos, la disponibilidad de espacios técnicamente adecuados para la disposición en el sitio final de estos residuos es también, cada vez menor.

El tratamiento y disposición final poco técnico de estos residuos, ha generado diversos problemas ambientales como son la contaminación del aire, del suelo, de las aguas superficiales y subterráneas, del paisaje, la proliferación de animales y de patógenos, entre muchos otros.

Ahora bien, el concepto del plan de gestión de residuos, Retirada de Poda y del manejo técnico adecuado de los residuos sólidos se entiende como un ciclo que comienza con su generación, luego viene su acumulación temporal en contenedores de obra por ejemplo, continua con su recolección, transporte y transferencia y termina con la acumulación o disposición final de los mismos en un lugar adecuado.

CONSECUENCIAS DE UNA RETIRADA DE PODA INEFICIENTE

La generación e inadecuado manejo de los residuos obtenidos de una retirada de poda ineficiente ha sido un problema por su alto volumen generado, ya que estos fueron considerados durante mucho tiempo, como residuos sin ningún valor agregado.

La disposición final de la Retirada de Poda casi siempre finaliza en terrenos baldíos, rellenos sanitarios o cualquier otro tipo de zonas, siendo esta práctica –además de violatoria de la legislación ambiental vigente- una gran dificultad para el reciclaje y aprovechamiento de los recursos naturales; generando diversos problemas que pueden repercutir adversamente en la salud humana y en el entorno.

Uno de estos problemas es, por ejemplo, el impacto directo de estos residuos sobre el paisaje, ya que le confiere un aspecto estéticamente desagradable a la zona.

También, el inadecuado acopio de estos residuos, sumado a las frecuentes inundaciones del terreno, favorece la reproducción de vectores como moscas, cucarachas, roedores y mosquitos que pueden transmitir molestias o enfermedades infecciosas a la población por lo que el uso de contenedores de obra adaptados para el acopio adecuado de restos de poda es fundamental.

De igual forma se incrementa el riesgo de combustión de los residuos, debido a las altas temperaturas ocasionadas por la libre exposición al sol y a la presencia de materiales inflamables en su interior. En caso de generarse incendios, que pueden comprometer las instalaciones vecinas al sitio de apilamiento actual, las emanaciones de CO2 a la atmósfera son una fuente importante de contaminación atmosférica.

Y por último, y no menos importante, el acopio inadecuado y la Retirada de Poda ineficiente evita el aprovechamiento de los mismos para otros fines como reciclaje, reutilización y revalorización de materia prima.

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